Más allá de los nombres que probó en el ensayo, el mensaje de Claudio Ubeda hacia adentro es claro: el equipo está bien y no hay motivos para modificar la estructura. El DT entiende que Boca viene haciendo méritos suficientes en los partidos, que logra imponerse por momentos y generar situaciones, pero que la diferencia está en la eficacia en los últimos metros.
En ese sentido, el equipo que paró en el clásico ensayo de fútbol del jueves en la Bombonera mantuvo una base clara, con una sola modificación obligada. La salida de Santiago Ascacíbar por lesión —sufrió una molestia en el isquiotibial y estará cerca de tres semanas afuera— abrió la puerta para el ingreso de Ander Herrera, quien se perfila como titular tras haber sumado minutos desde el banco en los últimos partidos.
Herrera se movió sobre la banda derecha, cumpliendo una función similar a la que venía desempeñando Ascacíbar, aunque no se descarta una variante táctica: que Tomás Aranda se cierre como enganche y que se arme un triángulo en el mediocampo junto a Herrera, Leandro Paredes y Milton Delgado por detrás suyo. La intención es sumar juego interno sin perder equilibrio.
Ander volverá a compartir mediocampo con Paredes. (Prensa Boca)
La dupla en ataque no se toca
En ataque, la dupla se mantiene sin discusión . Miguel Merentiel y Adam Bareiro volvieron a ser los elegidos y ratifican su buen momento, con seis goles entre ambos en los últimos cinco partidos. Son la principal carta ofensiva de un equipo que genera situaciones pero todavía no logra traducirlas con la regularidad necesaria.
La defensa no tiene dudas
Otro punto que dejó el ensayo es la ratificación de Marcelo Weigandt como lateral derecho titular. Más allá de que Juan Barinaga ya dejó atrás su lesión e incluso estuvo en el banco en el último partido, el Chelo sigue siendo la primera opción para Ubeda, consolidándose por delante del Colo en la consideración.
El Chelo le ganó el puesto a Barinaga. (Prensa Boca)
Así, con una idea clara y retoques puntuales, Boca se prepara para recibir a Instituto en un partido donde necesita empezar a transformar lo que muestra en resultados. Porque aunque puertas adentro el diagnóstico sea positivo, la racha en la Bombonera marca cuatro partidos sin ganar. El margen es cada vez más chico y la reacción no puede esperar.
El 11 de Ubeda
